Antoniazzi Joyeros | Oro – Relojes – Joyas Antiguas – Alhajas – Brillantes

Artículo: Qué es el oro: características y valor del metal precioso más cotizado

Compartir:

Qué es el oro: características y valor del metal precioso más cotizado

que es el oro características y valor del metal precioso más cotizado

Tabla de contenidos

El oro no es solo un material: es historia, ciencia y economía concentradas en el metal precioso más codiciado del planeta. Desde el inicio, tenés que saber que el oro, representado en la tabla periódica con el símbolo Au (del latín Aurum), es un elemento químico fundamental. Su valor incalculable radica en una combinación única de extrema escasez, inalterabilidad química y belleza física.

Este metal se clasifica como un metal de transición y es, por definición, un metal precioso. ¿Por qué? Porque es raro, tiene un alto valor económico intrínseco y es resistente a la corrosión y la oxidación. En su estado puro, lo vas a encontrar con un color amarillo brillante, siendo notablemente blando, denso y, de todos los metales conocidos, el más dúctil (se puede estirar en hilos) y maleable (se puede laminar hasta espesores mínimos) que existe.

Desde una perspectiva científica, su característica más importante es su prácticamente nula reactividad. El oro no se oxida, no se mancha ni reacciona con la mayoría de los ácidos; solo el agua regia (una mezcla de ácido nítrico y clorhídrico) puede disolverlo.

Formación geológica

¿De dónde viene este material? El oro no se forma en la superficie terrestre, sino que tiene un origen cósmico. Se cree que la mayor parte del oro llegó a nuestro planeta durante el “Bombardeo Intenso Tardío” a través de meteoritos, o que se formó en la corteza terrestre en procesos de nucleosíntesis estelar, específicamente en eventos violentos como las explosiones de supernovas o la colisión de estrellas de neutrones.

Por qué el oro es tan valioso: factores que determinan su precio

La cotización del oro no es una casualidad; es el resultado de miles de años de historia, factores económicos concretos y motivos culturales profundos.

  • Escasez y dificultad de extracción: simplemente, no hay mucho oro disponible. Se estima que, en toda la historia de la humanidad, se extrajo una cantidad que apenas llenaría dos piletas olímpicas. Su extracción es cara y requiere procesos industriales complejos, lo que limita su oferta.
  • Reserva de valor histórica: el oro fue utilizado como moneda o respaldo de la misma por casi todas las civilizaciones importantes. Por su durabilidad (no se degrada) y su dificultad para ser falsificado o creado artificialmente, se convirtió en el último refugio de valor.
  • Incertidumbre económica: en tiempos de crisis geopolíticas, inflación alta o debilidad de las monedas fiduciarias (como el dólar o el peso), los inversores vuelven al oro. Al no depender de la promesa de pago de un gobierno, funciona como un seguro contra el riesgo y una forma de preservar el poder adquisitivo a largo plazo.

Usos del oro en joyería y ornamentación

Si pensás en oro, seguramente te viene a la mente la joyería. El oro es el material preferido a nivel mundial para anillos, cadenas, aros, alianzas y todo tipo de ornamentación, y los motivos son tanto estéticos como técnicos.

  • Belleza y prestigio: su color cálido y su brillo son inigualables.
  • Maleabilidad y ductilidad: estas propiedades hacen que el oro pueda ser trabajado por los orfebres en diseños de extrema complejidad y delicadeza, como filigranas o engarces de piedras preciosas. De hecho, con una onza de oro (aproximadamente 31.1 gramos), podrías estirar un hilo de casi 8 kilómetros.
  • Hipoalergenicidad: el oro puro (24 quilates) es completamente inerte y no provoca reacciones alérgicas, una ventaja crucial sobre muchos otros metales.

Oro blanco y otras aleaciones en joyería

El oro que usás en joyería no suele ser oro puro (24K), ya que es demasiado blando y se deformaría fácilmente. Para darle dureza y variar su color, los joyeros lo alean con otros metales, y ahí es donde aparece la medida de los quilates (K).

  • 18 Quilates (18K): significa que la pieza tiene 75% de oro puro (18 partes de oro sobre 24), y el 25% restante es de otros metales (la liga). Es el estándar de calidad más alto en joyería fina.
  • Oro amarillo: aleado con plata y cobre.
  • Oro rosa: mayor proporción de cobre en la aleación, lo que le da un tono rojizo.
  • Oro blanco: se crea aleando el oro con metales blancos como el paladio, el níquel o el platino. Luego, a menudo se lo recubre con una capa de rodio (un metal del grupo del platino) para intensificar su blancura y brillo. Este proceso de recubrimiento se llama rodiado.

Cómo se determina el precio del gramo de oro

El valor del oro se cotiza en función de la onza troy en dólares estadounidenses. Este precio de referencia, conocido como “spot price”, se fija principalmente en las bolsas de metales de Londres (a través del LBMA Gold Price, antes conocido como ‘London Fixing’), Nueva York (COMEX) y Shanghái.

Los factores que influyen en el precio por gramo de oro son:

  1. Precio internacional (Spot): la oferta y la demanda global.
  2. Pureza del material: se verifica mediante pruebas químicas o de rayos X. El oro puro es el más valioso.
  3. Liquidez del mercado: en Argentina, la cotización se ve afectada por la relación entre el peso y el dólar, y las regulaciones locales sobre la compra y venta de divisas o metales.
  4. Formato de venta: No es lo mismo el precio del oro en una barra certificada (lingote) que en una pieza de joyería o chatarra.
  5. Costo de la fabricación: para joyas, se añade el costo del diseño, la mano de obra del orfebre y los impuestos.

En el mercado argentino, la referencia del precio del gramo de oro se ajusta constantemente, siguiendo la cotización internacional, pero también incorporando la prima o el descuento que impone el mercado local.

El oro en la industria moderna y tecnología

Si bien la joyería consume gran parte del oro mundial, sus propiedades únicas lo hacen indispensable en sectores de alta tecnología donde ningún otro metal puede reemplazarlo con la misma eficacia.

  • Electrónica y conductividad: el oro es un excelente conductor eléctrico y, lo más importante, no se corroe. Se utiliza en contactos y conectores de alta fiabilidad en smartphones, tablets, computadoras y equipos aeroespaciales. Su delgadez y resistencia aseguran una conexión de por vida.
  • Odontología: es biocompatible, es decir, no es tóxico ni provoca reacciones en el cuerpo humano, por lo que es ideal para empastes, coronas y puentes.
  • Medicina: se utiliza en algunos tratamientos contra el cáncer (radioterapia), donde micropartículas de oro ayudan a dirigir el calor con precisión, y en la fabricación de instrumental quirúrgico de alta precisión.
  • Aeroespacial: debido a que refleja la radiación electromagnética (luz infrarroja), se usa una fina capa de oro en los visores de los cascos de los astronautas y en los satélites para proteger los equipos electrónicos sensibles del calor solar.

En resumen, el oro te ofrece una combinación inigualable de belleza, durabilidad química y conductividad. Es un material que resistió miles de años como estándar de riqueza y que, hoy por hoy, sigue siendo vital para la tecnología de punta.

Artículos relacionados

Los anillos o alianzas de oro son joyas con diseños de gran elaboración. Cada parte de la pieza, el metal...

Las cadenas de oro son más que simples accesorios; a menudo representan inversiones significativas y recuerdos valiosos. Por ello, es...